El caballo perdido
- Liliana Franco

- 19 ene 2019
- 1 min de lectura
Actualizado: 18 jun

Cuenta Milton Erickson que un día llegó a su casa un caballo perdido. El animal no llevaba ninguna marca que lo identificase, pero Erickson decidió devolvérselo a su amo.
Montó el caballo y lo condujo hasta la carretera. Una vez allí, dejó que el propio caballo decidiera hacia dónde quería ir. Él sólo intervendría si el caballo se desviaba del camino para comer o para pasear en los prados de los alrededores.
Continuaron así unos cuantos kilómetros hasta que llegaron a una granja. Allí el animal se detuvo. Salió el granjero a recibir la inesperada visita y, al ver a su caballo, preguntó:
–¿Cómo ha sabido que este caballo era nuestro?
A lo que Erickson respondió:
–Yo no lo sabía... El caballo, sí. Yo sólo he tenido que mantenerlo en el camino.
Anónimo
Liliana Franco
Quiero platicar® Coaching



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